Evitad las pizzerías de estilo americano que tiran la masa en el aire, la hacen girar y la usan como un jueguete. Esto es una invención de Hollywood, y ver una escena de este género solo puede significar que el restaurante es una trampa para turistas con comida probablemente no auténtica. Lo mismo para los “tradicionales” manteles a cuadros rojos y blancos: provienen de una escena de La Dama y el Vagabundo, ¡Pero no de Italia!

Otra cosa que se aconseja es prestar mucha atención a los ingredientes exóticos. Lo que delata a una pésima pizzería es la piña: ningún verdadero Italia pensaría, jamás, en añadir piña sobre una pizza. ¡Jamás! Otros ingredientes de moda son las gambas, la nata, los huevos y el embutido pueden ser aceptables, pero no muy tradicionales.

Si queréis fascinar a vuestros amigos- incluso los que son italianos- con vuestro conocimiento de la cultura de la pizza, existe una anécdota para explicar sobre la pizza margherita. Su nombre no tiene nada que ver con sus ingredientes y, durante siglos, muchas personas se han preguntado por su significado.

El único problema es que esta historia parece ser invetada, ya que la pizza se describe por primera vez en un texto 1830. El concepto de pizza en sí tiene origen incluso en el Imperio romano. En realidad, resulta que el nombre margherita deriva de la decoración original. Los ingredientes no se esparcían sobre la masa, sino que se colocan en forma de pétalos verdes entorno a un punto central blanco- naturalmente bajo un fondo rojo.



