

La Unión Europea es, sin lugar a dudas, el mayor productor y el mayor consumidor mundial de aceite de oliva. Este producto, que siempre se encuentra entre los ingredientes básicos de la cocina mediterránea repartidas por todo el territorio Europeo se ha convertido en parte de la tradición culinaria de un número creciente de consumidores, que han descubierto y apreciado sus cualidades intrínsecas. En Italia la producción de aceite de oliva virgen extra es una prerrogativa del sur: Puglia, Calabria y Sicilia tienen un impacto en la producción nacional con un 80% de todo el aceite de oliva que se produce cada año en el Belpaese. El resto de la producción se divide entre Toscana, Liguria, Umbria y Abruzzo.


Con todo esto, este principal alimento de la dieta mediterránea, es particularmente rico en grasas mono-insaturadas, especialmente ácido oleico. Gracias a su especial composición de ácidos grasos es uno de los mejores condimentos para controlar los niveles de colesterol malo (LDL) en la sangre. Rico en vitaminas y antioxidantes, combate el envejecimiento y, no sólo es un buen protector de las arterias, también adquiere gran importancia en la prevención del cáncer: se recomienda mucho en la fritura pues su punto de cocción es de 140-180 ° y puede alcanzar 280 ° sin que se queme debido a su baja acidez. El aceite de oliva no sólo se utiliza como alimento, sino también en terapias por sus propiedades laxantes, como protector contra las úlceras gástricas y como un emoliente local. Además, la decocción de las hojas y la corteza se utilizan para combatir el reumatismo, la fiebre, las hemorroides y para desinfectar heridas y lesiones. «Los pueblos del Mediterráneo empezaron a emerger de la barbarie cuando aprendieron a cultivar el olivo y la vid«, escribió el gran historiador griego Tucidite en el siglo V antes de Cristo. Y es exactamente lo que pensamos en el año 2016 dC. La historia de la aceituna es una historia que acompaña el desarrollo de la civilización mediterránea desde sus inicios y es uno de los símbolos más extendidos y compartidos.




