Unas de las galletas “modernas” más amadas por los italianos, los Krumiri, son una exquisitez con una característica única: su receta no ha sido nunca modificada desde que fueron inventadas en el año 1878- y no cambiaran tan fácilmente. Creadas por el pastelero Domenico Rossi como la idea de nutrir sus amigos nocturnos con algo simple y gustoso, los Krumiri son galletas de masa quebrada en forma de “bigotes”.

Estas galletas son excelentes mojadas en leche, pero la razón de su éxito es, en realidad, sobre su historia. Su forma, por ejemplo, se dice que son un homenaje a los bigotes retocidos de primer rey de Italia, Vittorio Emanuele II. Aunque la caja tampoco ha cambiado nunca.

Dejando de lado las versiones industriales de las Krumiri, que pueden encontrar fácilmente en cualquier supermercado italiano en su forma habitual o recubiertas de chocolate, la ciudad de Casale Monferrato (donde fueren inventadas), aun se elaboran artesanalmente. Estas Krumiri, son las únicas que pueden venderse en su caja original, con su sello, imagines y topografías antiguas – lo que las hace ser codiciadas para los más golosos.



