Fue un movimiento pictórico nacido de la mano de un grupo de artistas italianos a mediados del siglo XIX.
El movimiento, encuadrado dentro del Verismo, representó el punto de vista italiano de la más amplia renovación artística europea, y unió su nombre a la revolucionaria técnica de la “mancha”. Este término fue atribuido a la nueva corriente en 1862 en tono denigrante. los componentes de este movimiento decidieron hacer suyo el término. Este término deriva del fuerte contraste entre luces y sombras gracias al claroscuro y al empleo de diferentes colores. Su postura era antiacadémica, ya que empleaba el uso del dibujo. Para ellos la forma se creaba a partir de la luz, representada con manchas de color, y dirigiendo la atención y la mirada tanto a la naturaleza como a la realidad social. Intentaron renovar la pintura italiana, dándose cuenta de la necesidad de seguir las transformaciones de la escena europea, especialmente la francesa.

Image Source:Stile Arte. Fattori, Mandrie maremmane
Fueron muy populares en Toscana y entre sus filas encontramos a Cristiano Banti, Serafino De Tivoli, Giovanni Fattori, Silvestro Lega y Telemaco Signorini, y al escultor Adriano Cecioni, considerado el teórico del grupo.
Giovanni Fattori fue, sin lugar a dudas, el mayor exponente del movimiento. Participió en el Concurso de la Segunda Independencia, en 1862, con su obra Campo italiano después de la batalla de Magenta– hoy en día en la Galería de Arte Moderno de Florencia- considerado como el primer cuadro italiano de la historia contamporánea. Sus obras en tela- en las que representa tanto batallas como los paisajes de la Maremma toscana- se distinguen por el contrapunto entre las partes iluminadas por el sol y las que tienen sombra. Una técnica, la de los contrastes cromáticos, que generaliza el empleo de la “mancha de luz”.
Junto a Fattori, Silvestro Lega y Telemaco Signorini fueron los artistas más importantes de esta corriente. Silvestro Lega trabajó especialmente en Florencia, ciudad en la que abrió un estudio que pronto se convirtió en el centro de reunión de los Macchiaioli. Entre sus obras, en las que destaca el tema de la vida burguesa y familiar. Telemaco Signorini fundó la Escuela de Pergentina, centrándose en la naturaleza y en los temas realístico-sociales. En París conoció al artista Edgar Degas. Otros pintores que formaron parte de este movimiento fueron Cristiano Banti, Ferdinando Buonamici, Giovanni Costa, Giuseppe Abbati, Serafino De Tivoli y Raffaello Sernesi. Su trabajo influenció el movimiento de losm impresionistas franceses gracias, entre otras cosas, a sus frecuentes viajes a la capital francesa.

