De entre las muchas razones por las que visitar Italia una de ellas es la nieve. Espectaculares vistas y pistas para esquiar, junto a buena comida, regeneración, relax y deporte…
Los mejores destinos para visitar en invierno
A continuación, 5 destinos italianos perfectos para tus vacaciones invernales.
Passo Giau
A 2236 metros de altura en la provincia de Belluno, el Passo Giau es el paso que comunica Colle Santa Lucia y Selva di Cadore con Cortina d’Ampezzo. El paso se encuentra en el centro de una montaña, rodeado por el monte Nuvolau y por el Averau, y se caracteriza por tener un panorama majestuoso que se extiende desde Pale di San Martino hasta Marmolada, desde Cortina d’Ampezzo hasta Tofane, hasta Croda Rossa, el Cristallo y Lastoni di Formin.
Además de Refugio di Passo Giau , en Colle Santa Lucia se pueden encontrar los refugios de Da Aurelio y Fedare, mientras que en San Vito di Cadore se encuentra Malga Giau. El Giau, además, es uno de los pasos de montaña de la Vuelta Ciclista a Italia debido a su fuerte pendiente y a las pruebas solicitadas a los ciclistas, y forma parte del Maratón de los Dolomiti, acontecimiento ciclista de gran éxito.
Madonna di Campiglio
Entre los Dolomiti de Brenta e Adamello, en la provincia de Trento, Madonna di Campiglio es uno de los mejores paraísos para el esquí alpino y el snowboard en Italia. En el siglo XIX fue la meta preferida de la nobleza austríaca, siendo visitada en dos ocasiones por la emperatriz Sissi, que se quedaba en el Hotel des Alpes. . En 1936 se realizó un sistema de subida que garantizó el éxito invernal de esta maravillosa localidad.
Hoy Madonna di Campiglio ofrece:
- 160 km de pistas
- 60 subidas
Un auténtico paraíso italiano en invierno. Aquí se lleva a cabo el 3Tre, una de las más importantes manifestaciones de esquí de Europa desde 1949.
Livigno
En Valtellina, en la provincia de Sondrio, nieve y hielo se funden para dar un espectáculo inigualable. A 1800 metros de altura, el pueblo es un punto de referencia irrenunciable para los amantes de la nieve. Se caracteriza por temperaturas muy rígidas, llegando a los -28 °C. Sus características geográficas y ambientales le han valido el apelativo de “Pequeño Tibet”, pues recuerda al Himalaya. Aquí se pueden ver algunos hielos helados que aumentan la magia de este paraje. No puede faltar una visita al Museo de las tradiciones locales.
Gran Paradiso
Entre el Valle de Aosta y el Piamonte surge majestuoso el más antiguo Parque Nacional de Italia: el Gran Paradiso (abierto en 1922). Montañas, bosques, cascadas y una rica fauna alpina (linces, osos, lobos, marmotas, cabras montesas) caracterizan un paisaje que nace a 400 metros de altura y que tiene 59 glaciares permanentes. Muy numerosos son también los lagos, como por ejemplo el Nivolet, el Leità, el Rosser y el Lago Nero. Espectaculares son los paisajes nevados de Prascondù, en el Valle del Carro, del Colle Entrelor y, naturalmente, de Vetta Gran Paradiso.
Campo Imperatore
No solo los Alpes son un verdadero espectáculo en invierno. En Abruzzo destaca como destino nevado Campo Imperatore. En la provincia de Aquila, en el centro de Italia, surge esta maravilla para los amantes de esquí. A unos 1800 metros sobre el nivel del mar, el manto de nieve está presente durante todo el invierno. A él se puede acceder con el Teleférico del Gran Sasso. Hay 3 subidas repartidas en 15 kilómetros y 60 kilómetros para la práctica del esquí nórdico.
Es también el punto de referencia de las travesías del macizo del Gran Sasso, que llegan hasta el Lago de Provvidenza, y pasan por el Refugio Carlo Franchetti. Son numerosas las cimas , como Pizzo Cefalone, Corno Grande y Monte Camicia, para los amantes de la escalada. En Campo Imperatore hay también un jardín botánico, reservado al estudio de la flora de alta montaña.







