Los Trulli son reflejo de una cultura milenaria, pero su presencia en el territorio de Apuglia se remonta al siglo XIV.
Se trata de edificios de piedra seca con forma cónica. Los podemos encontrar en el Altiplano de Murgia y en el Valle de Itria, siendo esta última la que más trulli alberga. Los pueblos con más presencia de Trulli son Locorotondo, Cisternino, Martina Franca y Ceglie Messapica, junto con la llamada “Capital del Trullo”: Alberobello.

En Alberobello los Trulli se han convertido en Patrimonio de la Humanidad y existe un Museo dedicado a esta tipología constructiva. Pero los Trulli se pueden encontrar en muchas otras zonas de la provincia, como Fasano, Cisternino, Noci, Putignano, Villa Castelli. Incluso se extienden por las provincias de Brindisi, Bari y Taranto.
La historia de los Trulli
El Trullo tiene una historia muy antigua. Su forma recuerda a la de los tholos prehistóricos, construcción de planta redonda presente en muchas zonas de Italia y del Mediterráneo. En concreto, en su forma los expertos han encontrado una fuer6te homología con las tumbas micénicas del 1500 a.C., Los más antiguos se encuentran en Alberobello y son del siglo XIV. Probabblemente, los primeros Trulli se edificaron en esa zona en torno al año 1000 y progresivamente se fueron c reando pequeños asentamientos.

Sin embargo, es solamente a partir del año 1870 cuando los Trulli se convierte en objeto de estudio e investigación. Su arquitectura y edificación están muy conectadas con las características propias de la tierra de Apuglia, rica en piedra, material con el que fueron construídas. Originariamente, estas construcciones se edificaron para los pastores, los instrumentos agrícolas y los animales, pero luego evolucionó su función y se convirtieron en viviendas.
I segreti architettonici del Trullo
Generalmente, los Trulli tienen una sola forma, pero con el tiempo pasaron a tener más de un módulo. El módulo base del trullo tiene forma circular y se construye con piedra seca de gran grosor. Se trata de una forma de campana realizada con el uso exclusivo de la piedra y sin el uso de materiales que sirvan para unirlas. Estas características constructivas hacen del Trullo un ejemplo de vivienda bio-constructiva. El espesor del muro, junto con el número de aperturas, garantiza al Trullo una elevada “inercia térmica” y con ello una perfecta conservación del calor interno durante el invierno y del fresco durante el verano.
Dos aspectos característicos de los trulli son su cúpula cónica y sus paredes llenos de símbolos y signos exotéricos.
Una característica particular de los llamados “trulli siameses” de Alberobello es la presencia de dos puertas de entrada que se encuentran al lado de los calles distintas y que cierran numerosos vanos sin ventanas.




