
La marca se estableció en Milán en 1967 gracias a la brillante intuición de la heredera de una familia de orfebres, Pino Rabolini. Así pues, Pomellato creció rápidamente en Italia, tanto es así que hoy en día es uno de los principales líderes europeos en el sector de la joyería. Rabolini fue pionero en su tiempo por ser precursor de la idea prêt-à-porter (que literalmente significa “ listo para llevar”)y su aplicación a la joyería. Una idea que pronto revolucionaria su sector y confirmaría su influencia, una fuerte identidad en línea con las tendencias de la moda, características que le han permitido desarrollarse e imponerse rápidamente -tanto a nivel nacional como internacional- en el sector de la joyería. Históricamente, Pamellato adquirió el papel de pionero de la moda, incluso en la comunicación, ya que sus campañas iban a cargo de fotógrafos famosos como Helmut Newton y Gian Paolo Barbieri.

Las creaciones Pomellato se realizan mediante la combinación de técnicas tradicionales como la fundición a la cera perdida, previamente utilizadas en el antiguo Egipto, junto con las máquinas modernas más avanzadas. La combinación de la tradición y la innovación, hacen de las joyas una expresión de carácter artesanal profundo, capaz de transformar cada creación en una auténtica obra maestra de la sofisticación más sublime. La joyería, por lo tanto, tiene una fuerte personalidad y estilo distintivo. La innovación en las técnicas de ajuste de tallado de piedras preciosas da vida a los colgantes gracias a su forma; desempeñando un papel muy importante la luz, la cual le da colores únicos. Las creaciones Pomellato son, de hecho, una expresión de libertad creativa sin fronteras, una huella visionaria convertida en una realidad.

La marca, de hecho, revolucionó las reglas de la joyería fina mediante la creación de objetos preciosos en forma no convencional: por ejemplo, las piedras se pueden invertir, inclinadas o bien incrustados de forma asimétrica con el fin de dar a la pieza más aspectos teatrales y originales. Pomellato siempre ha confiado en la importancia de la realización artesanal en sus creaciones, usando solamente la mano de obra de los más altamente calificados, artesanos experimentados. Hoy en día, la tienda insignia de Milán tiene más de 100 orfebres, que se ocupan de las joyas Pomellato, con máximo cuidado y atención, así como inspiración.
