Italia está llena de tierra fértil; su variedad geográfica, climática y geomorfológica convierte a Italia en el país con mayor grado de biodiversidad de Europa. Por si sola, Italia alberga la mitad de las especies vegetales y un tercio de las animales presentes en todo el continente. Un patrimonio natural que se traduce en la posibilidad de dar vida a una agricultura sin parangón, capaz de producir realidades que en el extranjero todos envidian.
Entre ellas destaca Agricola Zambelli, que por su historia familiar y su contribución a lo largo de los años en la tradición italiana en el tratamiento y trabajo de la tierra y de sus productos, es una de las mayores realidades del sector. Se extiende por 800 hectáreas de terreno entre el Alto Lacio, Umbría y Toscana, dividido en viñedos, olivos y un 80% de terreno seminado, divididos entre Valeria y su hermano Flavio.
Con nosotros ha hablado la Doctora Valeria Zambelli, joven emprendedora que lleva adelante la pasión y el gran sentido de responsabilidad, con la ayuda de su marido Tiziano, la empresa familiar, creada por el padre Giovanni Zambelli a fines de los años 60.
La hemos entrevistado para conocer más de cerca la gran tradición agrícola de su familia y, en modo alguno, la de Italia.
“Nuestra filosofía de trabajo-explica rápidamente- ha sido siempre la de buscar el cambio. Los que trabajan con la tierra saben que tienen que adaptarse a los cambios, comenzando por los climáticos hasta aquellos de la tierra, que de año en año cambian el cultivo, pero también se monitorizan el mercado italiano y el extranjero y el precio del grano en la Bolsa, que cambia según muchos factores”.

¿Cuál es el secreto de vuestra calidad?
“Creo fírmemente en que nuestra fuerza se basa en la mano de obra y en la maquinaria. No hay que delegar nada a terceros y reflexionar todos juntos, como una empresa familiar, sobre las estrategias a seguir para mantener la elevada calidad. En otras palabras, diría que en la gestión de una empresa es muy importante la flexibilidad. Flexibilidad para estar listos para gestionar cualquier imprevisto, desde el metereológico hasta el químico, pasando por las plagas que pueden dañar los cultivos; y, finalmente, como decía, para saber moverse en el mercado global. Nosotros productores italianos estamos muy perjudicados por los productos de importación, especialmente los provenientes de Canadá, ya que usan productos prohibidos en Italia. Para proteger el Made in Italy y a los empresarios agrícolas, las asociaciones como Colfagricoltura han traslado nuestras preocupaciones al Ministertio de Agricultura, intentando establecer acuerdos con los productores de pasta italianos e imponiéndoles un porcentaje del grano comprado en Italia. Pero este porcentaje es muy bajo. Esperamos que en el futuro la legislación sea más severa respecto al producto extranjero, ayudando a las empresas italianas y favoreciendo el incremento de la venta del producto italiano cultivado y vendido en Italia, respetando las normativas de la UE”.
¿No es un desafío dedicarse en Italia a la agricultura?
“Ser empresarios agrícolas es actualmente un desafío, especialmente por la calidad: el trabajo del empresario es como el del padre, yu lo digo como madre; la empresa se convierte en un hijo que necesita atenciones diarias.
El mayor desafío está en superar los miedos iniciales, ligados a las incógnitas que inevitablemente surgen en el trabajo. Hay que afrontar los retos con pasión y afrontar los desafíos que van surgiendo con la justa mezcla de experiencia y ganas de innovar, entre tradición e innovación”.l
¿Qué aconsejarías a un joven que se quiere convertir en un empresario agrícola?
“Me doy cuenta de que la era en la que vivimos se basa en la tablet, el iPad y el smartphone. Pero les aconsejo retomar el contacto con la tierra, con la naturaleza. Ir al campo, sentir el perfume de los viñedos, la uva apenas nacida, tocar con las manos las espigas de grano, es una experiencia sin igual.
Creo que un justo equilibrio entre tecnología y naturaleza puede ser la llave del éxito y el futuro de las nuevas generaciones”.




